Utilizan Botox contra la vejiga hiperactiva

Utilizan Botox contra la vejiga hiperactiva

En México alrededor del 23% de la población mayores de 18 años padece vejiga hiperactiva
Por: Diana Oliva Última actualización: 04-07-2011

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Diana Oliva | Editora

La toxina botulínica (Botox) no sólo puede ser usada con finalidades cosméticas también, sirve para tratar la vejiga hiperactiva o incontinencia urinaria de urgencia, padecimiento que origina que las personas orinen con frecuencia y con urgencia.

 

La vejiga hiperactiva o incontinencia urinaria se caracteriza por una sensación urgente de ganas de orinar, que muchas veces impiden llegar al baño, con un aumento en la frecuencia de las micciones y a menudo con levantarse varias veces por la noche para orinar.

 

Existen dos tipos:

 

  1. Vejiga hiperactiva idiopática, la cual supone una sensación urgente de orinar o escape involuntario de la orina por contracción del músculo de la vejiga.
  2. Vejiga hiperactiva neurogénica, la cual se caracteriza por la sensación urgente de ganas de orinar o escape involuntario de la orina, causada por daño en el tallo cerebral y en el sistema nervioso.

 

En México alrededor de 23% de la población mayores de 18 años lo padece, es originado por múltiples causas, la más frecuente en mujeres es la infección urinaria, mientras que en el varón el crecimiento de la próstata y en ambos géneros la diabetes. Este padecimiento es mucho más frecuente en las mujeres (9.3% en mujeres y 2.6% en hombres).

 

Existen muchas personas que presentan los síntomas de esta enfermedad pero que no le prestan atención; 50% de la población que la padece no la considera como enfermedad. Sin saber que esto puede ser el inicio de otro mal llamado vejiga hiperactiva. Los pacientes que presentan esta enfermedad no pueden ingerir exceso de líquidos, deben evitar los irritantes, el cigarro y el alcohol, además de que deben bajar de peso.

 

 

Actualmente existe una alternativa para estos pacientes, la cual consiste en aplicar Botox en las paredes del músculo detrusor, lo que provoca un efecto de bloqueo en el nervio para que no exista presión en la vejiga y por ende el paciente tenga control sobre el momento de orinar. Un estudio publicado en The Journal of Urology reveló que más de 74% de los pacientes tratados con Botox de manera simultánea con el cambio de hábitos; pasaron a ser continentes durante un mínimo de siete días consecutivos. Cerca de 88% de los mismos vuelven a ser completamente continentes después de 6 años de varias aplicaciones de toxina botulínica.

 

El tratamiento con la toxina dura de 6 a 12 meses, debido a que la incidencia de esta disfunción aumenta con la edad es importante tratársela en cuanto sea diagnosticada.

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